Desde Raro Boda, en la zona de Guji (Etiopía), llega este café de pequeños productores cultivado a más de 2.000 metros de altitud. Procesado por vía lavado, destaca por su perfil limpio y vibrante que refleja con precisión las características de su origen. En taza es delicado y expresivo, con notas de jazmín, melocotón y cítricos maduros, acompañado de una acidez brillante y equilibrada y una textura sedosa que aporta elegancia y definición al conjunto.






